La regla es simple pero contradictoria para los isleños. Cuando veas una abeja grande con facetas anaranjadas zumbando cerca de tu ventana, no la aplastes. No lo pisotees. Siguelo.
Guernsey ha lanzado una campaña específica para frenar la invasión de avispas asiáticas. El objetivo no es sólo matarlos. Se trata de encontrar dónde viven para poder destruir los nidos primarios. Así es como se protege la biodiversidad local y se evita el colapso de las poblaciones de abejas.
Tiene sentido cuando nos fijamos en los números. Las abejas constituyen aproximadamente el 39% de la dieta natural de las especies nativas de la isla. Sin ellos, el ecosistema se ve afectado. La avispa asiática (Vespa velutina ) ve a esas abejas como un buffet. Y los avispones son cazadores eficientes.
Por qué “rastrear” es mejor que matar
Matar a un solo avispón trabajador no ayuda mucho a la colonia. El verdadero daño se produce en la fuente.
La estrategia de los Estados de Guernsey es precisa: “Seguir, no pisotear”. Se pide a los residentes que fotografíen el insecto. Tenga en cuenta su dirección. Envíe los datos. Esto permite a las autoridades rastrear a la abeja obrera hasta su nido. Una vez que conocen la ubicación, los equipos pueden retirar el nido de forma segura.
Annelotte Baas-Jehan coordina la política de especies invasoras no autóctonas. Señala que los voluntarios son la columna vertebral de este esfuerzo.
“Su trabajo es increíblemente importante”, afirmó Baas-Jehan. “Con esta información podemos rastrear los avispones hasta sus nidos y asegurarnos de que sean tratados y eliminados de forma segura”.
La simple observación produce inteligencia de alto valor. Una foto no es sólo un registro de errores. Es una coordenada.
Una historia de llegada
Estos avispones no llegaron por casualidad al vacío. En 2004, viajaron en un envío de cerámica desde Asia al sur de Francia. Desde allí, se extendieron por Europa. Llegaron a Guernsey por primera vez en 2017.
Desde entonces, la amenaza ha aumentado. Estas especies invasoras representan un riesgo importante para la ecología de la isla. La estrategia tiene como objetivo mantener bajas las cifras generales centrándose en las reinas y los nidos primarios antes de que las colonias exploten en tamaño.
Resultados hasta ahora
¿Esto funciona? Los datos sugieren que sí.
Sólo este año, residentes y funcionarios han capturado 205 reinas de avispas asiáticas. Nueve nidos primarios han sido destruidos en Guernsey y la vecina isla de Herm.
Son 205 posibles colmenas futuras que se detuvieron antes de que pudieran lanzarse. Cada reina representa a miles de trabajadoras si no se controla.
Dónde buscar y qué hacer
Los avispones son astutos. Prefieren árboles altos. También se esconden en los setos. Las zarzas e incluso los edificios son presa fácil.
Pero son más peligrosos a finales del verano. Los nidos pueden expandirse rápidamente durante agosto y septiembre. Un solo nido puede albergar hasta 2.000 avispones agresivos.
Es entonces cuando los residentes deben tener cuidado. Si planea podar setos o limpiar vegetación, primero verifique si hay signos de actividad. ¿Escuchas zumbidos? ¿Ves destellos naranjas? Detener.
Los Estados son explícitos en un punto: no intentes quitar los nidos tú mismo.















