Hugo von Mohl no se limitó a estudiar las plantas. Los miró bajo un microscopio y se dio cuenta de que eran máquinas respiratorias vivas mucho antes de que eso fuera sabiduría científica común. Nacido en Stuttgart en 1805, este botánico alemán pasó su vida observando las entrañas granulares de las células vegetales. Murió en Tubinga en 1872, dejando tras de sí una base para la biología celular moderna.
Su viaje comenzó en la medicina. Se licenció en la Universidad de Tubinga en 1828. Luego pasó años en Munich, absorbiendo conocimientos. En 1835 ya era profesor en Tubinga. Allí permaneció hasta el final. Pero fue su trabajo sobre anatomía vegetal lo que lo cambió todo.
El nacimiento del protoplasma
El gran avance se produjo al observar el interior de una celda. Antes de von Mohl, la gente sabía que las células tenían núcleo. No sabían qué hacía el resto de la basura que había dentro. Descubrió que el núcleo se encontraba dentro de una sustancia granular gelatinosa. Éste era el material principal de la celda.
En 1846 le dio un nombre: protoplasma.
Él no inventó la palabra. El fisiólogo checo Jan Evangelista Purkinje lo había utilizado anteriormente para describir el material de los huevos. Pero von Mohl lo aplicó a las plantas. Se quedó estancado.
“El núcleo de la célula estaba dentro del material granular y coloidal que constituía la sustancia principal de la célula”.
La división celular es real
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Von Mohl fue la primera persona en sugerir que las células nuevas no se crean mágicamente de la nada. Provienen de la división de los viejos.
Él vio cómo sucedió. Concretamente en un alga llamada Conferva glomerata. Observa cómo se divide una célula. No es místico. Es mecánico. Propuso esta idea y se mantuvo.
También observó las paredes de las células vegetales. En 1851, argumentó que las paredes secundarias tenían una estructura fibrosa. Sabemos que tenía razón. Los detalles son más claros ahora, pero su observación central era sólida.
Por qué es importante la ósmosis en las plantas
Se podría pensar que el agua que se mueve a través de una membrana es aburrida. Que no es. Es vida.
Von Mohl teorizó sobre los plastidios, esos pequeños cuerpos dentro de células especializadas. Dio la primera explicación clara de la ósmosis en la fisiología vegetal. La ósmosis es simplemente el paso de una sustancia a través de una membrana desde una zona de mayor concentración a otra de menor concentración.
Las plantas dependen de esta presión. Los mantiene erguidos. Mueve nutrientes. Sin entender la ósmosis, no se entiende cómo crece un árbol o cómo bebe una hoja.
También estudió las aberturas de los estomas en las hojas. Estos son los poros diminutos. Fue uno de los primeros en investigar cómo se mueven. Abierto. Cerca. Respirar. Controlar el intercambio gaseoso.
El legado de un observador de microscopios
Von Mohl no se limitó a enumerar hechos. Conectó los puntos. Vinculó la estructura de la célula con la función de la planta.
La mayoría de los científicos hoy en día dan por sentado la división celular. Son cosas básicas de los libros de texto. Pero alguien tenía que mirar esa alga y decir: “Oye,












