2025 ha sido un año histórico para la exploración espacial, marcado tanto por éxitos espectaculares como por terribles reveses. Desde eventos astronómicos poco comunes hasta aterrizajes comerciales innovadores, el cosmos brindó imágenes impresionantes que redefinen nuestra comprensión del universo.
Supernova de doble detonación: una vida futura estelar
Una de las imágenes más notables capturadas este año muestra una rara supernova de doble detonación, observada por el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral en Chile. Esta esfera de dos tonos es el resultado de una estrella enana blanca, alguna vez similar a nuestro Sol, que agotó su combustible y explotó después de extraer helio de una estrella compañera. La explosión inicial ocurrió hace aproximadamente 300 años; si no hubiera sido oscurecido por el Sol, habría sido visible como uno de los objetos más brillantes del cielo del sur. Este evento ilustra las violentas etapas finales de la evolución estelar, recordándonos que incluso las estrellas enfrentan un destino dramático.
Nave espacial SpaceX: triunfo y turbulencia
El Starship de SpaceX, el cohete más poderoso jamás construido, experimentó un 2025 turbulento. Si bien un exitoso vuelo de prueba orbital en agosto ofreció una idea de su potencial para futuras misiones a Marte, los intentos de lanzamiento anteriores terminaron en fracasos espectaculares o “desmontajes rápidos no programados”, como los llama SpaceX. Uno de esos incidentes fue capturado por James Temple, quien fue testigo de la ardiente ruptura del séptimo vuelo de prueba sobre las Islas Turcas y Caicos. El desarrollo de Starship resalta los riesgos inherentes de traspasar los límites de la tecnología espacial, donde el fracaso es a menudo un trampolín hacia la innovación.
Alunizajes comerciales: una nueva era de exploración
El módulo de aterrizaje Blue Ghost de Firefly Aerospace logró un hito histórico en marzo, convirtiéndose en la segunda nave espacial comercial en aterrizar en la Luna y la primera en hacerlo en posición vertical. Después de un viaje de 45 días, aterrizó en Mare Crisium y tomó una selfie de su propia sombra bajo la lejana Tierra. Este éxito demuestra el creciente papel de las empresas privadas en la exploración lunar, lo que indica un cambio respecto de las misiones tradicionales dirigidas por el gobierno.
Logística de la estación espacial: llenando el vacío
Dado que la nave espacial Starliner de la NASA se consideraba insegura para el regreso de la tripulación, SpaceX continuó llenando el vacío, transportando astronautas hacia y desde la Estación Espacial Internacional. Una imagen capturó una cápsula Dragon de SpaceX amerizando cerca de una manada de delfines, transportando a dos astronautas de la NASA que pasaron nueve meses varados en la ISS. Esta situación subraya el papel fundamental que desempeña ahora SpaceX en el mantenimiento de la presencia humana en la órbita terrestre baja, especialmente ahora que la NASA enfrenta desafíos con sus propios programas.
Observatorio Rubin: mapeo del cosmos
El observatorio Vera C. Rubin comenzó a funcionar este año y está preparado para escanear el cielo nocturno diariamente durante la próxima década. Sus primeras imágenes incluyeron las nebulosas Trífida y Laguna, guarderías estelares a entre 4.000 y 5.000 años luz de distancia, unidas a partir de 678 exposiciones durante siete horas. El monitoreo continuo de Rubin revolucionará nuestra comprensión de los fenómenos transitorios en el universo, desde supernovas hasta movimientos de asteroides.
Eclipse lunar sobre Tokio: un espectáculo celestial
En septiembre, un eclipse lunar transformó la Luna en un llamativo tono rojo, visible en Tokio y en todo el mundo. Este cambio de color se produce porque la atmósfera de la Tierra dispersa la luz solar, dejando longitudes de onda rojas para iluminar la superficie lunar. El evento sirvió como un vívido recordatorio de la interacción dinámica entre la Tierra y su compañero celestial, capturando la imaginación de observadores de todo el mundo.
Las imágenes de 2025 representan no sólo logros científicos, sino también un testimonio de la perdurable fascinación de la humanidad por el cosmos. Cada fotografía resume un momento de descubrimiento, riesgo y belleza, solidificando la exploración espacial como un esfuerzo definitorio de nuestro tiempo.















