Las carreras de resistencia extrema, específicamente las ultramaratones, parecen causar un envejecimiento más rápido de los glóbulos rojos que las carreras más cortas. Una nueva investigación indica que llevar al cuerpo a sus límites absolutos en largas distancias induce un daño celular significativo. Si bien el ejercicio es vital para la salud, este estudio sugiere un umbral en el que la intensidad puede volverse perjudicial a nivel biológico.
Cómo los ultramaratones ejercen presión sobre los glóbulos rojos
Investigadores de la Universidad Anschutz de Colorado analizaron muestras de sangre de corredores de ultramaratón (170 km) y corredores de carreras de distancias más cortas (40 km). Ambos grupos experimentaron un mayor daño debido a las especies reactivas de oxígeno, moléculas que se acumulan naturalmente a medida que las células envejecen. Sin embargo, el grupo de ultramaratón mostró sustancialmente más daño.
Según Angelo D’Alessandro, uno de los investigadores principales, “la sangre después de un ultramaratón parece la sangre de alguien que acaba de ser atropellado por un coche”. Esto significa que los glóbulos rojos acumulan daño más rápido y envejecen más rápidamente. El estudio también encontró que las células de los corredores de larga distancia cambiaron hacia una forma esférica, haciéndolas menos eficientes en el suministro de oxígeno y más propensas a ser filtradas por el bazo.
Por qué esto es importante
Los glóbulos rojos transportan oxígeno por todo el cuerpo. El envejecimiento acelerado de estas células significa que el cuerpo debe trabajar más para mantener los niveles de oxígeno, lo que podría provocar supresión inmune temporal, anemia y otras complicaciones de salud. El estudio no muestra daños a largo plazo, pero plantea preguntas sobre los efectos acumulativos de los ultramaratones repetidos.
La ciencia detrás del estrés
El aumento de la tensión sobre los glóbulos rojos probablemente se deba a la combinación de inflamación y circulación intensa durante el esfuerzo extremo. El cuerpo responde al ejercicio intenso aumentando la demanda de oxígeno, lo que conduce a niveles más altos de especies reactivas de oxígeno y daño celular.
Si bien es poco probable que la caída del 10% en el número de glóbulos rojos observada en los corredores de ultramaratones cause anemia inmediata, subraya el importante costo fisiológico de estas carreras. Los investigadores ahora están estudiando cuánto duran estos efectos y si influyen en el rendimiento.
Los hallazgos sugieren que el cuerpo puede estar indicando la necesidad de una mayor resiliencia en las carreras de resistencia, pero aún no está claro si este daño es, en última instancia, beneficioso o perjudicial.
Se necesitan más investigaciones para determinar si los ultramaratones repetidos tienen consecuencias para la salud a largo plazo. Por ahora, los corredores deben ser conscientes de que estos eventos suponen un estrés extremo para el cuerpo, especialmente a nivel celular.















