Un controvertido experimento de física desafía la teoría del multiverso

Un reciente experimento de física realizado por Holger Hofmann y colegas de la Universidad de Hiroshima ha encendido un debate dentro de la comunidad científica al sugerir que la idea ampliamente aceptada de un multiverso puede ser fundamentalmente errónea. La investigación, publicada este año, propone que un solo fotón puede medirse en dos lugares simultáneamente, contradiciendo directamente la premisa central de la interpretación de muchos mundos de la mecánica cuántica.

El experimento de la doble rendija y sus implicaciones

El experimento se basa en el clásico experimento de la doble rendija, realizado por primera vez en 1801, que demostró que la luz que pasa a través de dos rendijas crea un patrón de interferencia, incluso cuando se envía a través de un fotón a la vez. Esta observación se ha interpretado tradicionalmente como evidencia de que los fotones individuales se comportan como ondas, existiendo en múltiples estados posibles simultáneamente, un concepto conocido como superposición.

Sin embargo, la versión modificada del experimento por parte del equipo afirma mostrar un fotón que se puede demostrar que viaja a través de ambas rendijas, lo que implica que la función de onda no es simplemente una descripción matemática sino un reflejo del comportamiento físico real. Si esto es cierto, significaría que la interpretación del multiverso (donde cada posible resultado de un evento cuántico genera un universo separado) es innecesaria.

Escepticismo y rechazo de la comunidad física

Los hallazgos han sido recibidos con considerable escepticismo. Muchos físicos sostienen que las mediciones estadísticas, aunque útiles, no pueden determinar definitivamente las propiedades de las partículas individuales. Andrew Jordan, de la Universidad Chapman, por ejemplo, ha afirmado que sacar conclusiones sobre un solo fotón basándose en tales mediciones no es fiable.

Hofmann reconoce el rechazo y afirma que el enfoque y las técnicas experimentales de su equipo son novedosos y desafían suposiciones profundamente arraigadas dentro del campo. “Estamos pisando los pies de varias personas”, admite, porque la mayoría de las interpretaciones de la mecánica cuántica parten de que los valores medidos representan directamente la realidad.

La disputa central: realidad versus interpretación matemática

El argumento central gira en torno a la naturaleza de la función de onda. Si se trata simplemente de una herramienta matemática, entonces la interpretación del multiverso se vuelve superflua. En cambio, el experimento sugiere que la única realidad es la que se puede medir directamente, rechazando la idea de que los resultados hipotéticos de las mediciones definan el universo.

Hofmann y su equipo han enfrentado dificultades para publicar su artículo en revistas importantes, pero han sido invitados a presentar su trabajo en varios grupos de investigación. “Es necesario cambiar las mentalidades y eso requiere mucho tiempo”, afirma Hofmann, subrayando la dificultad de revertir el consenso científico establecido.

Los hallazgos, si se validan, obligarían a los físicos a reevaluar los supuestos fundamentales sobre la naturaleza de la realidad, lo que podría colapsar décadas de teorías basadas en el multiverso.

Mientras continúa el debate, este experimento pone de relieve la lucha en curso por reconciliar la mecánica cuántica con nuestra comprensión del universo. La afirmación de que la función de onda no es real y que sólo los fenómenos mensurables constituyen una realidad desafía los fundamentos de la física moderna y podría conducir a un cambio de paradigma en la forma en que percibimos el cosmos.