Los científicos han descubierto una característica peculiar en el pelaje del ornitorrinco: estructuras huecas llenas de pigmentos que antes se pensaba que existían sólo en las plumas de las aves. Este hallazgo, detallado el 17 de marzo en Biology Letters, añade otra capa de complejidad biológica a un animal ya conocido por sus rarezas, incluida la puesta de huevos, la electrorrecepción y la bioluminiscencia.
Los melanosomas inusuales
Las estructuras en cuestión se denominan melanosomas y contienen la melanina responsable del color del cabello. Normalmente, los melanosomas de los mamíferos son sólidos, mientras que los de las aves pueden ser huecos. Los investigadores descubrieron que los ornitorrincos poseen melanosomas huecos, un rasgo nunca antes observado en los mamíferos. Esto se descubrió cuando la bióloga Jessica Dobson comparó los melanosomas de múltiples especies de mamíferos y observó la anomalía bajo un microscopio.
Una investigación adicional de 12 ornitorrincos mediante microscopía electrónica confirmó la presencia de melanosomas huecos en su pelo. En particular, los equidnas y otros marsupiales estrechamente relacionados no exhiben esta característica, a pesar de haber sido examinados junto con otras 126 especies de mamíferos.
Composición única de melanina
Más allá de la rareza estructural, la melanina dentro de los melanosomas del ornitorrinco es químicamente similar a la que se encuentra en los melanosomas alargados y de pigmentación más oscura de otros mamíferos. Sin embargo, los melanosomas del ornitorrinco siguen siendo esféricos, lo que crea una combinación inusual que los distingue. Las aves con melanosomas huecos tienen estructuras en forma de bastones, lo que no ocurre con los ornitorrincos.
Funcionalidad poco clara
El propósito de los melanosomas huecos en los ornitorrincos sigue siendo un misterio. En las aves, estas estructuras contribuyen a la coloración iridiscente de las plumas, pero los ornitorrincos carecen de esta iridiscencia. Otros mamíferos iridiscentes tienen melanosomas sólidos, lo que profundiza aún más el enigma. Los investigadores especulan que el rasgo puede ser una adaptación a la vida acuática, posiblemente ayudando al aislamiento. Sin embargo, el beneficio exacto no está claro y hasta la fecha el rasgo no se ha encontrado en otros mamíferos acuáticos.
“Mi intuición es que no tiene nada que ver con el color, sino con algún otro atributo del estilo de vida”, dice el ecólogo evolutivo Tim Caro de la Universidad de Bristol.
El descubrimiento resalta lo poco que aún entendemos sobre la evolución de los mamíferos y las adaptaciones únicas que se encuentran en especies como el ornitorrinco. Los investigadores creen que este es un rasgo raro y muy poco probable que se encuentre en otros mamíferos.
El ornitorrinco continúa desafiando la comprensión biológica convencional y este último descubrimiento refuerza su estatus como uno de los animales más notables del mundo.














