A partir de hoy, 7 de febrero de 2025, la Luna se encuentra en su fase Gibosa Menguante, lo que significa que gradualmente se está volviendo menos iluminada a medida que avanza hacia la siguiente fase del Tercer Cuarto. Aproximadamente el 71% de la superficie de la Luna es visible actualmente, y la luz del sol resalta las características de su lado izquierdo. Esta fase ofrece excelentes oportunidades para la observación con un equipo mínimo.

Lo que puedes ver esta noche

Incluso sin herramientas, los observadores pueden detectar características lunares prominentes como Mares Vaporum e Imbrium, así como la meseta de Aristarco. Los binoculares revelarán más detalles, incluidos cráteres como Clavius, Gassendi y Arquímedes. Para aquellos con telescopios, los sitios históricos de aterrizaje de los Apolo 11 y 12, junto con el cráter Linne, están a su alcance.

Comprender las fases lunares

La Luna pasa por ocho fases distintas durante aproximadamente 29,5 días, el tiempo que tarda en orbitar la Tierra. El cambio de visibilidad no se debe a la desaparición de la Luna; se trata de qué parte de su superficie iluminada por el sol está frente a nosotros.

Aquí hay un desglose de cada fase:

  • Luna Nueva: La Luna está entre la Tierra y el Sol y parece oscura porque el lado que mira hacia nosotros no está iluminado.
  • Creciente creciente: Una franja de luz emerge en el lado derecho (hemisferio norte).
  • Primer Cuarto Creciente: Exactamente la mitad de la Luna está iluminada en el lado derecho.
  • ** Gibosa creciente: ** Más de la mitad iluminada, pero aún no llena.
  • Luna llena: Todo el rostro está brillante.
  • Gibbosa menguante: La luz comienza a desvanecerse en el lado derecho.
  • Tercer Cuarto (Último Cuarto): Medio iluminado nuevamente, pero del lado izquierdo.
  • Creciente menguante: Una última franja permanece a la izquierda antes de desaparecer en la fase de Luna Nueva.

¿Cuándo aparecerá la próxima luna llena?

La próxima Luna Llena está programada para el 3 de marzo, lo que ofrece otra oportunidad de observar la superficie lunar en todo su brillo. Observar las fases de la Luna no es sólo un espectáculo visual, sino también un recordatorio de la danza celestial de la Tierra con su satélite natural.