Los caballos se comunican mediante una vocalización distintiva, el relincho, que es única entre los grandes mamíferos debido a su producción simultánea de sonidos de baja y alta frecuencia. Durante siglos, el mecanismo preciso detrás de esta “bifonación” ha seguido siendo un misterio. Una nueva investigación revela que los caballos generan estos sonidos no sólo a través de la vibración de las cuerdas vocales (como los mugidos o el habla humana), sino a través de un silbido aerodinámico especializado producido directamente dentro de la laringe.
El misterio de la bifonación explicado
El relincho de un caballo contiene dos componentes acústicos distintos: un estruendo de baja frecuencia de alrededor de 200 hercios y un silbido de alta frecuencia que supera los 1000 hercios. La baja frecuencia se explica fácilmente por el movimiento de las cuerdas vocales en la laringe, similar al mugido de las vacas. El silbido de alta frecuencia, sin embargo, desconcertó a los científicos porque es inusual en animales grandes y no se sabe que ningún otro mamífero produzca este efecto de manera similar.
Cómo los investigadores descifraron el código
Tecumseh Fitch, de la Universidad de Viena, y sus colegas resolvieron el enigma mediante una serie de experimentos con laringes de caballos (obtenidas de un proveedor de carne). Las pruebas iniciales sólo produjeron un estruendo de baja frecuencia, pero una manipulación posterior reveló cómo generar el silbido de alta frecuencia.
Luego, el equipo probó si el silbido era producido por la propia laringe o por los labios (como ocurre con el silbido humano) soplando aire y helio a través de la laringe. La baja frecuencia se mantuvo constante independientemente del gas utilizado, mientras que la alta frecuencia aumentó en el helio, lo que confirma que se creó aerodinámicamente dentro de la laringe.
El mecanismo: músculos, flujo de aire y resistencia
Las pruebas endoscópicas en caballos vivos revelaron que el relincho comienza con contracciones de los músculos alrededor de la laringe, estrechando la glotis (la abertura entre las cuerdas vocales). Esta constricción fuerza al aire a través de una rendija estrecha a gran velocidad, creando un silbido.
Los investigadores descubrieron que los roedores (ratones y ratas) también producen silbidos laríngeos, pero a frecuencias demasiado altas para el oído humano. Los caballos son el único mamífero grande que se sabe que utiliza este mecanismo con regularidad; Los humanos son el único otro mamífero que produce silbidos como parte de sus vocalizaciones naturales.
Implicaciones e investigaciones futuras
El descubrimiento proporciona una fuerte evidencia experimental de la producción de silbidos aerodinámicos en un animal no roedor. Si bien se desconoce el propósito exacto del silbido, los científicos especulan que puede aumentar el alcance o la audibilidad del relincho. Se necesitan más investigaciones para confirmar si el sonido de doble frecuencia llega más lejos o es más efectivo que una llamada de frecuencia única.
Este trabajo arroja luz sobre un aspecto previamente incomprendido de la comunicación de los caballos, demostrando la notable complejidad de su repertorio vocal y proporcionando una comprensión más profunda de cómo los mamíferos usan la laringe para producir sonidos.















