Los investigadores han descubierto que ciertas orugas imitan las señales de comunicación vibratorias de las hormigas para forjar relaciones simbióticas (y a veces parasitarias). Los hallazgos, publicados en los Annals of the New York Academy of Sciences, sugieren una sorprendente sofisticación en la comunicación de los insectos y desafían las suposiciones sobre la rareza de la comunicación rítmica en el reino animal.
La asociación oruga-hormiga
Muchas especies de orugas, particularmente dentro de la familia de las mariposas, exhiben mirmecofilia, una afición por las hormigas. Estas orugas han desarrollado vínculos estrechos con varias colonias de hormigas, incluidas las de las especies Tetramorium y Myrmica. La naturaleza de estas relaciones varía desde el beneficio mutuo, en el que las orugas proporcionan secreciones azucaradas a cambio de protección, hasta el parasitismo absoluto, en el que las orugas se alimentan de larvas de hormigas dentro del nido.
La clave de estas interacciones reside en el engaño. Algunas orugas ya imitan las señales químicas de las hormigas, pero una nueva investigación indica que también copian el lenguaje vibratorio de las hormigas. Esto significa vibrar en patrones similares a la forma en que las hormigas reinas se comunican con sus colonias.
Cómo se comunican a través de la vibración
Investigadores de la Universidad de Warwick estudiaron nueve especies de orugas y dos colonias de hormigas en el norte de Italia. Utilizando micrófonos sensibles, analizaron las sutiles vibraciones que producen ambos insectos al desplazarse por el suelo y otros materiales. El equipo descubrió que las orugas que más dependen de las hormigas para sobrevivir eran capaces de producir vibraciones rítmicas complejas que coincidían exactamente con los patrones de comunicación de las hormigas.
Esto incluye mantener pausas consistentes entre pulsos y alternar entre espacios cortos y largos en la secuencia de vibración. Básicamente, al “hablar el mismo idioma”, estas orugas obtienen un mayor acceso a las colonias de hormigas, lo que potencialmente les asegura alimento, protección o incluso una adopción total en el nido.
Por qué esto es importante
La capacidad de las orugas para explotar los sistemas de comunicación de las hormigas plantea interrogantes sobre cuán extendida podría estar la comunicación rítmica entre los animales. Si bien los primates (incluidos los humanos) exhiben un reconocimiento de ritmo complejo, todavía es raro incluso entre especies muy inteligentes. El descubrimiento de que los insectos pueden imitar y utilizar estos patrones sugiere que mantener un ritmo puede ser más fundamental para la comunicación animal de lo que se pensaba anteriormente.
Luan Dias Lima, entomólogo de la Universidad de São Paulo, sugiere realizar más investigaciones comparando estas orugas de mariposa con mariposas de marca metálica, que también forman relaciones cercanas con las hormigas. La identificación de patrones rítmicos compartidos podría revelar un lenguaje universal para las interacciones entre insectos y hormigas.
“Observar niveles comparables de organización rítmica en las hormigas fue realmente alucinante”, afirma la investigadora Chiara De Gregorio. Los hallazgos enfatizan que la comunicación no es sólo lo que se dice, sino cómo se dice, incluso en la escala más pequeña.
Este descubrimiento subraya la complejidad del comportamiento de los insectos y destaca cómo criaturas aparentemente simples pueden explotar sistemas de comunicación sofisticados para sobrevivir. La capacidad de imitar y adaptarse al lenguaje de otra especie es una hazaña notable y puede remodelar nuestra comprensión de la inteligencia y la comunicación animal.














