Los investigadores accedieron ilegalmente a datos genéticos y cognitivos de más de 20.000 niños estadounidenses que participaban en un importante estudio financiado con fondos federales, el proyecto de Desarrollo Cognitivo del Cerebro Adolescente (ABCD), y los utilizaron para producir artículos pseudocientíficos que promovían estereotipos raciales.
El estudio y su promesa
Lanzado en 2015, el proyecto ABCD tenía como objetivo rastrear el desarrollo cerebral de los niños durante una década, prometiendo a las familias que sus datos estarían protegidos de forma segura. El estudio buscó comprender cómo la genética influye en el comportamiento y las enfermedades, y los materiales de marketing tranquilizaron específicamente a las familias minoritarias sobre la privacidad de los datos.
Acceso a datos no autorizado
A pesar de estas garantías, un grupo de investigadores marginales aprovechó las vulnerabilidades en las salvaguardas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) para obtener acceso no autorizado a datos confidenciales. Un investigador eludió las restricciones trabajando con un profesor estadounidense que ya estaba bajo investigación del NIH por manejar mal otro estudio del cerebro infantil.
Uso indebido racista de los resultados
Luego, el grupo publicó al menos 16 artículos que afirmaban haber encontrado evidencia biológica que respaldaba las diferencias raciales en la inteligencia. Estos artículos clasifican las etnias según supuestos puntajes de coeficiente intelectual y afirman falsamente que los ingresos más bajos entre los negros se deben a una inferioridad cognitiva inherente.
Este trabajo ha sido ampliamente rechazado por los genetistas tradicionales por considerarlo parcial y metodológicamente incorrecto. Sin embargo, el uso que hicieron los investigadores de datos del respetado proyecto ABCD dio a sus teorías un falso barniz de legitimidad científica.
Amplificación a través de redes sociales e inteligencia artificial
Los periódicos han alimentado contenido racista en plataformas de redes sociales y foros nacionalistas blancos, obteniendo millones de visitas. Es inquietante que los chatbots de IA como ChatGPT y Grok hayan citado esta investigación en respuesta a consultas sobre raza e inteligencia, difundiendo aún más información errónea. Grok, en particular, ha dirigido a los usuarios a estos documentos más de dos docenas de veces este mes.
Este incidente resalta los graves riesgos de filtración de datos en proyectos de investigación a gran escala y la posibilidad de que los datos científicos se utilicen como arma para ideologías dañinas. La explotación de la información genética de los niños subraya la necesidad urgente de medidas de seguridad de datos más sólidas y una supervisión ética en la investigación científica.
