La NASA está a punto de lanzar Artemis II, una misión crítica que enviará a cuatro astronautas en un viaje de 10 días alrededor de la luna a partir de febrero. Esto marca el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años y representa un paso fundamental en el plan a largo plazo de la NASA para devolver a los humanos a la superficie lunar y, eventualmente, a Marte.

El significado de la misión

A diferencia del Artemis I sin tripulación, que demostró que el cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion podían sobrevivir a los rigores del espacio, Artemis II probará rigurosamente los sistemas de soporte vital, los controles de la tripulación y los procedimientos de emergencia necesarios para la supervivencia humana en una misión en el espacio profundo. La misión es un trampolín: los datos de Artemis II informarán directamente el diseño y ejecución de Artemis III, el aterrizaje lunar tripulado planificado.

Tripulación y trayectoria

La tripulación de Artemis II incluye al comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista en misiones Christina Hammock Koch y Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense, el primer astronauta internacional en una misión lunar. La tripulación se lanzará desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, viajará aproximadamente 257.000 millas más allá de la Luna (lo que potencialmente establecerá un nuevo récord de distancia para vuelos espaciales tripulados) y regresará a la Tierra para aterrizar frente a la costa de California.

La misión empleará una “trayectoria de retorno libre”, aprovechando las fuerzas gravitacionales de la Tierra y la Luna para garantizar un regreso seguro incluso en caso de falla del motor. Esto añade una capa esencial de redundancia, garantizando que se dé prioridad a la seguridad de la tripulación.

Preparativos y cambios clave

La NASA ha realizado varios ajustes clave basándose en las lecciones aprendidas de Artemis I. La misión comenzará con una órbita de un día en la órbita terrestre alta, lo que permitirá realizar comprobaciones exhaustivas de la nave espacial antes de comprometerse con la trayectoria lunar. Los ingenieros también han perfeccionado la ruta de reentrada para reducir la tensión en el escudo térmico de la cápsula Orion, mitigando el daño potencial observado después de la primera misión Artemis.

La seguridad es lo primero

Los líderes de la misión enfatizan que la seguridad dictará el calendario de lanzamiento. A pesar de apuntar a una ventana de febrero, la misión no continuará hasta que se cumplan todos los criterios de seguridad. Como afirmó John Honeycutt, jefe del equipo de gestión de la misión: “No voy a decirle a la agencia que estoy listo para volar hasta que crea que estamos listos para volar”.

Artemis II no se trata sólo de superlativos; se trata de trabajo en equipo y de verificar la preparación de los sistemas espaciales calificados por humanos. La misión es un paso fundamental hacia los objetivos más amplios de la NASA de establecer una presencia sostenible en la Luna y prepararse para futuras expediciones a Marte.