Ochenta millones de personas. Ese es el número de personas que viven dentro de las fronteras de Alemania en este momento. Suena como una estadística, pero en realidad es una mezcla caótica de ricos y pobres, jóvenes y viejos, satisfechos y frustrados. Algunos tienen raíces que se remontan a siglos atrás. Otros llegaron recientemente, intentando construir una vida desde cero. La mayoría navega por sus carreras con facilidad. Otros simplemente intentan mantenerse a flote.
Cada uno tiene una visión única del mundo. ¿El truco? La mayoría de las personas sólo ven el sector de la sociedad al que pertenecen. No ves la rutina diaria de otra persona. No sabes en qué se despiertan pensando las mujeres, los hombres, los niños, los enfermos o los ricos. No sabes qué los mantiene despiertos por la noche o con qué sueñan.
Para cerrar esta brecha, nuestra serie “Perspectivas desde Alemania” plantea estas preguntas directamente. Cada mes, presentamos una nueva voz. El objetivo es simple: mostrarte una perspectiva que no encuentras en tu vida diaria.
Luego está el país mismo. Es un lugar que alberga estas contradicciones. Quiere ser socialmente justo. Su objetivo es el éxito económico. Se enorgullece de ser democrático y tolerante. ¿Está funcionando? Las respuestas rara vez son blancas o negras. Estas entrevistas arrojan una pequeña luz sobre esa difícil cuestión.
Les hacemos a nuestros sujetos tres preguntas centrales. ¿Te gusta vivir aquí? ¿Qué podría aprender Alemania de otros países? Si fueras político, ¿qué problema solucionarías primero?
El contenido
La serie recopila estas respuestas crudas. No ofrece un veredicto definitivo sobre la sociedad alemana. Ofrece un espejo. ¿Qué ves?












